Acaso existe la realidad, Acaso existe una verdad; Cada ser humano desde su interior, Se forma tal concepto, Para que gire a su alredededor. Vida mía, tu que me dejaste En las cenizas de dolor, Me diste a beber, Gotas de felicidad... En castillos de presión, Huiste en la nada, Mientras mi ser se desprendía De las alas de tu dolor, Feliz, creíste que me harías a tu lado, Sin embargo, más inútil fue la existencia, De esta tumba fría y húmeda, Sin vida que la llame, Sin espejos que la miren, Sin esperanza alguna que la conforme.
En una noche fría, te conocí, Llenaste en un instante este dolor, Y así de incierto fue, La felicidad, que intentaste mostrarme.
El dolor y la felicidad... No existen, son situaciones, Para olvidar la realidad, Rasga la herida, que disfrutaras tu dolor, Habré la herida, que disfrutaras tu felicidad, Se que no volverás, Cada mañana, el espejo se vuelve hacia mi, Se burla de este ser, horripilante, Inmundo, lleno de soledad, Y no se que hacer, pues... En cada mañana, Tu rostro aparece en el... Para burlarse de este ser.
Ríe, llora, sufre, hazlo ahora Que después no habrá piedad, Que después no existirá, Sombra alguna para protegerte de la nada.
Ves que no todo en esta vida Es felicidad, Es dolor... Ríe mientras puedas, Que después no habrá Piedad ni clemencia.
Sigue adelante, Que no hay marcha atrás, El reloj avanza, Y las manecillas no se detendrán Ante el drama de dolor, Ante el drama de felicidad,
Pensé que llegue a conocerte, Más sin embargo, Solo me enseñaste un poco de tu realidad, Sino es que fui, un capitulo mas...
Felicidad... Dolor... Que mas da, si al final, Solo sonríes ante tu realidad.
El final de las dulces mentiras Eso es todo...no crees...
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